sábado, 4 de septiembre de 2010

IMPERTINENCIA

Una mirada, una sonrisa, un beso…
Una palabra, una caricia, un sueño…
El suave roce de tus dedos con los míos,
Y el amor hierve de nuevo en mis sentidos…

Este amor impertinente no se acaba,
Ni se cansa de esperar año tras año,
Se ha resignado a vivir de ilusiones,
Aunque quieran matarlo a desengaños.

¿A DÓNDE FUE EL AMOR?



¿A dónde has ido, amor?
¿Por qué te has escapado?
¿Dónde te has escondido?
Te busco y no te encuentro…
Tu rastro se ha perdido…

Ya busqué en los recuerdos
Y en cartas olvidadas,
Sólo encontré nostalgias
De épocas pasadas…

Las flores que me hablaban
De ti, se han marchitado,
Sólo quedan espinas
De aquel tiempo pasado…

La hoguera donde antaño
Ardían vivas pasiones,
Hoy sólo guarda escombros
Grises, fríos, inánimes…

¿A dónde fuiste, amor?
<¡por qué me abandonaste?
Te llamo y no respondes…
¿Por qué me has olvidado?

Te he buscado en sus ojos
Por si allí te encontraba,
Pero como en mi alma,
¡tampoco encontré nada!

SE MURIÓ EL AMOR

Se murió el amor,
Se dio por vencido,
Ya no era ni sombra
De aquello que fue.

Lo mató la vida
Rutinaria y sola,
Se murió de pena,
Se murió de sed.

Ya no valen flores
En su tumba fría,
Ni gotas de llanto,
Ni frases de miel.
Fueron demasiados
Los días de silencio,
De tanta añoranza,
De tanto desdén…

No vistas de luto
En sus funerales,
Está mejor muerto
Que vivo y vacío…
Al menos ahora
Descansa tranquilo,
Ya no espera nada,
Ya todo acabó…

Mas quizás un día,
Si entre las cenizas
Que ahora lo cubren
Con triste color,
Una llama nueva
Despierta su sueño,
Cobre nueva vida,
Grite jubiloso
Como lo hizo un día
Que ha vuelto de nuevo,
 que volvió el amor.

NO ME SIRVE TU AMOR

No me sirve tu amor,
No me interesa…

Un amor tan cobarde e indeciso
Que le teme a su sombra
Y a la ajena,
Es un amor que no vale la pena…

No me sirve tu amor,
No me interesa…

Un amor que se oculta
Entre las sombras
Y aún a escondidas mantiene su antifaz,
Merece que se mire con desprecio,
Y no se debe llamar amor, ¡jamás!

No me sirve tu amor,
No me interesa…

Yo necesito un amor que sea valiente,
Que no le tema al sol,
Que alce la frente,
Un amor que se vista de entereza
Para aceptar el reto de vivir libremente…

Por eso, te repito con tristeza:
No me sirve tu amor,
No me interesa…

DIVERGENCIAS

No detendré mi vida por tu adiós,
Ni le tengo temor a la partida…

Yo soy gaviota errante
Que cruza el cielo,
Buscando siempre el sol,
El aire nuevo.
Tú eres la ceiba
Enraizada a los siglos,
Esperando el destino
Inamovible…

Yo soy río que corre,
Siempre imquieto,
Repartiendo gozoso
Su frescura.
Tú eres la roca
Clavada en la ribera
Que se deja besar
Sin emoción alguna…

Yo soy viento que mueve
Las aspas del molino
Haciéndolas girar
Con dulce acento.
Tú eres cimiento
Oculto bajo tierra
Resignado a vivir
En las tinieblas…

Yo soy la libertad
Que anhela el preso,
Tú el grillete
Que su paso entorpece…

Yo soy la vela henchida
Del velero,
Que lo impulsa a surcar
El mar sin miedo.
Tú eres el ancla
Sumergida en la arena,
Que lo mantiene atado
A un solo puerto…

Quédate ahí,
 aferrado a tus preceptos,
A tu falsa moral,
Tu hipocresía,
Yo seguiré cantándole a la vida,
Proliferando sueños,
De cara a la alegría,
Sin detener mi vuelo.

CONDENADOS

Cada mañana
Me amenaza con partir.
Recorre los rincones de mi alma
Y empaca,
Uno por uno,
En su maleta
Cada beso robado,
Cada roce
De su piel y mi piel
Bajo la mesa…
La carcajada sonora
En el teléfono,
La ajada servilleta
Con un sí que no cumplió…

Pone en silencio
Las notas aprendidas
En la noria sin fin
De su caja de música,
Y acalla el mar
Que encerró en el caracol…

Se cuida que no quede
Rastro alguno
Que me permita seguir las huellas de su adiós…

Pero en la noche
Deshace lo que ha hecho,
Desdice lo que ha dicho,
Y se arrepiente,
Y se arropa en mi abrazo
Quedamente,
Y hace suyos mis sueños,
Y somos uno los dos…

Es que a este amor que me habita
Se le olvida
Que no puede marcharse de mi lado
Porque está condenado
A compartir conmigo
El mismo corazón.

DESPERTAR

Me desperté
Y no te ví a mi lado…
Bajé anhelando el aroma del café
Y encontrarte leyendo las noticias del día.
La hornilla estaba fría,
Y tu silla, vacía…
Había olvidado
que esta vez te has marchado
para nunca volver…