Déjame que te diga cuánto te amo
Aunque tú seas otoño y yo primavera,
Aunque ya tú seas flor y yo capullo,
Aunque yo sea semilla y tú ya fruto…
Amo la huella que han dejado los años
Grabando con encanto y experiencia tu piel,
Y los hilos de plata con que el tiempo
Adornó lentamente tu sien…
Amo la paz de tu tierna mirada
Serena y apacible como el atardecer,
Y tus palabras sabias y pausadas
Con las que siempre puedo saciar mi sed…
Te amo porque traes a mi vida
La riqueza de un mundo son fronteras,
Donde se funden el tiempo y la distancia
Entre el dorado otoño y la verde primavera…
Y no temas que pueda deslumbrarme el reflejo
Que trae la juventud en sus revuelos,
Porque si es buena la uva en el viñedo,
Mejor aún es el vino madurado y añejo.
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