domingo, 29 de agosto de 2010

PUBERTAD

El otro día la vi,
Temprano, de mañana,
Un rayito de sol
Que se coló indiscreto
Me dejó contemplarla
Al trasluz de su bata,
Y observé con sorpresa,
Con emoción callada,
Que sus formas ahora
Ya no son las de antes…

Con el cómplice rayo
La recorrí despacio,
Sus seños incipientes
Apenas despertando,
Su cintura más fina,
Sus caderas más anchas…

Recordé con nostalgia
Cuando estaba en mi vientre,
Sus primeros pasitos,
Su primer día de escuela
Y pensé que muy pronto,
El día menos pensado,
Brotará de su cuerpo
Savia de vida nueva
Anunciando a mi niña
Que se ha hecho mujer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario